El cuerpo físico es nuestro vehículo particular, nuestra casa principal, nuestro hogar.  El sitio en el cual habita, VIVE nuestra alma, nuestro espíritu.  Es un habitat diseñado para nuestro espíritu.  Su función es darnos la posibilidad de expresarnos en el mundo,  experimentar y actuar.

Lo identificamos como el primer cuerpo, de los cuatro que necesitamos mantener en equilibrio (c. emocional, c. mental, c. espiritual)

Este cuerpo físico obedece a nuestros hábitos, costumbres, alimentación y cuidados al igual que obedece a nuestras emociones y pensamientos.

Su manera de aprender es por recurrencia y no por repetición.  Es decir que aprende cuando ejecutamos la misma acción varias veces y al hacerla somos consientes de lo que estamos haciendo, y no solo haciendo sin sentido.

Nuestro cuerpo también refleja todos los abusos que tenemos con nosotros mismos (ej. comer desmedidamente, no ejercitarnos, fumar, abusar de drogas o medicamentos entre otros)  aun cuando el abuso no lo veas en el momento presente, el abuso irá deformando tu cuerpo de manera acumulativa hasta que solo puedas darte cuenta en el futuro.  Es muy común escuchar que alguien diga “que el cuerpo te sacará factura”, porque así es, todo lo que le hagas o le dejes de hacer a tu cuerpo en cuestión de cuidados, se verá representado en su malestar o bienestar futuro, aunque si hay abusos  se verán reflejados todos los días.

De la misma manera el cuerpo, al ser el vehículo de lo que hemos llamado “el equilibrio de los cuatro cuerpos”, refleja lo que hagas en los otros tres cuerpos, nuestras emociones, pensamientos y energía, el cuerpo será tu primer sensor; tendrá la capacidad de darte los síntomas de que algo puede estar pasando en alguno de los cuatro cuerpos o bien en la coherencia de los cuatro.  Por ejemplo, la gripa que usualmente le decimos estar presente por una baja de defensas, puede ser el reflejo de una tristeza o bien de un estado de ánimo bajo creado por pensamientos negativos sobre ti mismo.      Todos los síntoma que sentimos en el cuerpo son reflejo del malestar o bienestar en uno de los otros tres cuerpos o bien el reflejo de una coherencia de bienestar o malestar en los cuatro, por eso es importante que antes de tomarte un analgésico para el dolor, trates de revisar el dolor o el síntoma que estás teniendo y entiendas cual es la fuente del síntoma.  Si decides acabar con el síntoma sin entenderlo, luego deberás hacerte cargo de una enfermedad mayor.

La manera de alimentar el cuerpo incluye: los alimentos y bebidas que ingieres, el ejercicio a través del cual fortaleces tus músculos, las posiciones adecuadas al estar sentado o acostado, los entornos y cambios de temperatura, la comodidad de la ropa, los químicos que le pones en los diferentes productos que usas, tu aseo personal y los cuidados adicionales que le das como masajes, faciales, relajaciones.

Cuidar tu cuerpo tiene cientos de diferentes métodos, y no estamos atentos o consientes de que del cuidado que le demos depende el bienestar que tengamos hoy y en nuestra vejez.

Todo lo que le haga hoy a mi cuerpo, se verá reflejado potencialmente en mi bienestar del futuro.

Tu cuerpo es el vehículo de tu espíritu, cuidar de él es cuidar de todo tu ser.