En mi twiter de hoy escribí :

“Nos quedará imposible amar a otro, mientras no hayamos caído enamorados de nosotros mismos”

Mi amiga Natalia Melgarejo me lo complementa diciendo:

“Y la complemento con algo de mi propio aprendizaje: nadie será suficiente para ti,  si no te consideras a ti mismo suficiente,  para ti y para los otros. :)

Y es que esta es una verdad innegable: No podemos dar de lo que no tenemos, y mucho menos de lo que no sabemos.  Si no has experimentado algo en ti mismo no lo sabes dar y mucho menos lo puedes reflejar para ti o pedir para ti.  Mi cuerpo no vibra con lo que no conozco, con lo que no sé darme, mi cuerpo no sabe cómo se siente eso, como se hace eso, por eso no sabemos cómo es darlo o recibirlo.

Primero no lo podemos dar porque no sabemos como es, como practicarlo, como provocarlo.   Pero no lo podemos pedir porque no sabemos cómo merecerlo.  La experiencia es totalmente desconocida.

Así mismo, si no sabemos cómo es amarnos a nosotros mismos, y no hemos experimentado como amar, no sabemos qué es, por supuesto no podremos hacerlo.  Y la verdad es que tampoco tenemos por qué saberlo, a nadie le han dicho que x o y es igual a amar.   Y lo que estoy diciendo tal vez a algunos les parezca una bobada, porque dirán: si amarse  a uno mismo es lo mínimo o es fácil, y realmente si es lo mínimo, pero hay por ahí tanta gente que no sabe lo que es amarse.  Que implica amarnos o que nos merecemos cuando nos aman.  Cuando no te has amado, no sabes qué es lo mínimo que debes recibir cuando te dicen que te aman, por eso recibimos cualquier cosa.

Sin ser experta en el tema del amor, porque también he venido aprendiendo a amarme y a amar a otros, he descubierto que el amor tiene tres componentes, y me perdonan los románticos que lo explique así, pero es que como no me mandaron con instrucciones esta fue la manera como pude entender cuando es que hay expresiones de amor.  Es decir a través de esto pude entender cuáles son y cuáles no son las prácticas del amor, las acciones del amor.   Según Platón el amor está compuesto de Eros, Filia y Agape, y aunque parezca muy filosófico o muy académico o ñoño esto en mi vocabulario se traduce en que hay acciones de pasión (Eros) a través de lo físico erótico, la búsqueda de placer y de juego.  Acciones de afecto y amor incondicional (filia) en la hermandad, lo trascendental, el valor, la admiración, lo espiritual.  Y acciones de ternura (Agape) el cuidado, la protección, la entrega amorosa,  el deseo de bienestar, la sensibilidad.

Y antes de que caigan en la mirada rápida de esta propuesta, porque no solo funciona para el amor de pareja, quiero que miremos como funciona para el amor propio.  Por ejemplo si vives una vida sin EROS es decir sin pasión por lo que haces, es aburrida y no te generará orgullo por tu mismo (filia);   Si te cuidas en tu dieta (ágape) pero sientes que estas gordo o que eres feo es decir sin admirar tu cuerpo como un milagro de la creación, como un vehículo perfecto (eros); si no estás muy orgulloso de ti y te estás recriminando a qué hora te dejaste engordar (filia); si cuidas de tu cuerpo exigiéndote más de lo que puedes, si tienes logros pero no te los reconoces, si tienes sueños pero te saboteas; si haces todas esas cosas, de una o de otra manera crees estar amándote, pero en el fondo no te estás amando, porque o no te generas pasión, no te respetas o no te cuidas.  En todas esas acciones, y tal vez en muchas otras que no expreso aquí, son acciones en las que no estás demostrando amor por ti mismo.

Creemos amarnos, pero no cuidamos de nuestro cuerpo, no nos expresamos ternura, nos llenamos de exigencias, tenemos con nosotros frases desobligantes donde solo lo “perfecto” está bien, no nos valoramos los esfuerzos, los comienzos difíciles, los pequeños logros, nos invalidamos en el miedo, y nos decimos palabras crueles.  Todo eso, por más de que creamos que nos amamos, no va en buen camino.

De la misma manera podrás saber que quien te ofrece sexo sin respetar tu cuerpo, no te ama.  Que quien dice adorarte pero no te admira y quiere cambiar cada parte de ti, no te ama.  Que quien está encantado de tus cuidados, pero critica tu forma de ser, no te ama.  Quien te apasiona pero te maltrata física, mental o emocionalmente, no te ama.

Por eso mi propuesta es que el amor hacia ti mismo (y por ende el que pedirás, darás  y recibirás a otros) tiene seis componentes claros: 1) la pasión por vivir y la pasión por lo que haces, 2) amar y respetar a tu cuerpo, 3) cuidarte física, mental y emocionalmente, 4) generarte bienestar, 5) estar orgulloso de quien eres y de lo que haces, 6) tratarte con respeto nutriendo tu cuerpo, tu mente y tu espíritu.

Estas seis máximas del amor propio puedes expresarlas en diferentes acciones y prácticas de acuerdo con quien eres y con lo que te gusta.   Y estando segura de lo que digo, te aseguro que si las personas que se acercan a ti ven que te entregas a ti mismo estos seis tipos de acciones, no pretenderán darte menos ni ofrecerte menos.  Tendrán que vibrar con este mismo tipo de acción, porque sabrán que si no te las dan o no están dentro de su propuesta “amorosa” tú no vas a aceptarlas, porque tú estás total y perdidamente enamorado de ti mismo.

Tagged with →  
Share →