Cada persona que conoces trae consigo un regalo en forma de aprendizaje sobre ti mismo.  Este regalo se da en un tiempo y la relación acaba cuando el regalo ha sido dado y recibido, es decir cuando ambos hemos aprendido.  Confundir el tipo de regalo hará de la relación un trago amargo,  y alargar los tiempos de la partida una agonía.

Esta es una verdad que he trabajado por años, que duré muchos otros entendiendo  y otros tantos aceptando.  Nuestro espíritu vino aquí a aprender, y hay aprendizajes pequeños y otros trascendentales.  Cada aprendizaje está marcado por el ciclo de la vida-muerte-vida, es decir que para evolucionar a algo nuevo necesitamos morir en lo que estamos.  Si no morimos al presente no nacemos a un nuevo futuro.  Doloroso? Si, pero como dicen si la flor quiere nacer debe renunciar a ser semilla.    

Estos aprendizajes vienen a través de situaciones y personas que elegimos.  Creemos que tanto personas como experiencias llegan por casualidad, pero la verdad es que la vida las va trayendo por acciones que hemos generado y las elegimos para aprender de ellas.  Y esto no tiene ningún misterio ni nada esotérico, de 10 personas que conocemos a diario con las que podríamos tener 10 tipos de relaciones diferentes, nuestro sistema de creencias y nuestros patrones de comportamiento deciden con quien queremos sostener una relación y con quien no, igual decidimos las experiencias que vamos a vivir.

Es importante anotar que estas creencias están compuestas de factores químicos, físicos, emocionales, mentales y espirituales, de los que no estamos conscientes en más de un 80%, por eso creemos que la gente se nos presenta casualmente, pero la verdad es que hay mucho mas por debajo de lo que nos imaginamos.

Una vez elegimos, iniciamos una relación y empezamos la danza del dar y el recibir en la cual ponemos a prueba eso que queremos aprender.  Pareciera que al elegir la persona y el aprendizaje que necesitamos tener con ella, también elegimos el momento y el  tiempo que necesitamos para obtener el aprendizaje que ella trae consigo, para nosotros, unos tiempos cortos otros de toda la vida.

Y es precisamente eso lo que es un regalo, que lo que vas a aprender solo se da a través de esa persona, solo esa persona puede darnos ese regalo en ese momento de la vida.  Será el maestro para una situación X.

Es así como la ecuación tiene: Persona elegida + experiencia a vivir + tiempo determinado = aprendizaje.  Este es el regalo.

Cuando las experiencias que tenemos fluyen en la ecuación nuestro espíritu siente la tranquilidad de haber vivido la experiencia y por más difícil que haya sido logramos aceptar y entender para que nos encontramos con esa persona o situación.  Y hay muchas otras en las que hay un espacio de sufrimiento que nos dificulta el aprendizaje fluido.

Las dificultades que podemos vivir son:

  1. La experiencia que elegimos fue diseñada para aprender algo diferente a lo que nuestro consiente quiere que pase:  Cuando estamos dándonos contra las paredes insistiendo tercamente o peleando contra una situación, puede ser que esta haya sido diseñada para otro aprendizaje.  Y te hablará de tu terquedad.
  2. No aceptamos la experiencia que estamos viviendo, la negamos: Experiencias como la muerte de un ser querido, una enfermedad o la pérdida de algo importante, traen aprendizajes grandes.  Negar lo que está pasando o no aceptarlo, tal vez nonos deje recibir o ver este regalo.
  3. La persona venía a darnos un aprendizaje diferente al que nosotros queremos tener con esa persona: está la viví y la he visto en muchas mujeres, que tratan de hacer de cada hombre una pareja, alentadas por la soledad, y no vemos que este hombre es el maestro de otro aprendizaje diferente al del amor que anhelamos.
  4. Nos apegamos a la persona y no queremos que se vaya: esta sí que es dolorosa, porque nos quedamos días y años viviendo situaciones, que ya no crecerán mas, que ya no nos nutrirán mas, pero decidimos seguirlas viviendo por costumbre o miedo.  Solo muriendo a ellas lograremos que llegue algo nuevo.
  5. Nos cerramos a las personas y a la experiencia y decidimos no dar o recibir el regalo: cerrados es muy fácil estar ciego al aprendizaje, porque nuestras armaduras no nos dejan ver las oportunidades de crecimiento, pero nuestro espíritu nos seguirá poniendo en estas mismas oportunidades una y otra vez, hasta que aprendamos.

Estos cinco sufrimientos también son aprendizajes, no lo niego.  Hay procesos con quiebres, dificultades o dolores, pero el sufrimiento y el drama no son necesarios.  Hay procesos que aún siendo dolorosos, son fluidos y aceptables. Porque dolor y sufrimiento son diferentes.   En todas las situaciones anteriores vemos un sufrimiento innecesario y  el llamado a morir a la situación actual y nacer a lo nuevo será vital.  Y ahí vendrá el regalo.

Alguien me dirá que tal vez era necesario vivir ese sufrimiento, no sé.  Tal vez vivir la experiencia y disfrutar a la persona en el tiempo correcto, hubiera sido doloroso,  pero si hubiéramos escuchado mejor y hubiéramos sido más fieles a nuestro ser interior, que siempre nos está diciendo el quien, el como, y el cuando,  el proceso no incluiría sufrimiento.

De esta reflexión les dejo hay dos invitaciones:

La primera es a revisar qué te está haciendo sufrir,  qué te están diciendo las cosas que no están fluyendo?  Pregúntate si son aprendizajes nuevos o esto ya  te había pasado antes y no has terminado de aprender esa lección?.  Revisa si estás forzando la duración de alguna relación que ya debería haber terminado, y por qué no puedes desapegarte? Qué es realmente lo que esta persona viene a enseñarte, cuál es su regalo? Qué tienes que aprender y si el tiempo que has estado ahí es el correcto. Qué te hace falta aprender en esta situación o con esta persona? Qué es lo que no estás dejando que fluya, por insistir en una situación que no ha cambiado en años?

La segunda es a que mires en la línea de la vida las personas que has conocido, y del orden en el que has ido aprendiendo diferentes situaciones, porque seguramente encontraras patrones que estás repitiendo y puedes romper, experiencias que estás repitiendo y sobre las que te estás probando si ya aprendiste, y a entender el tipo de pruebas en las que te pones para encontrar signos sobre el propósito de tu vida.

Al final del proceso es importante que sepas que todo lo que te pasa lo has elegido, que la situación que estás viviendo  la diseñaste tu mismo y que te has puesto en ella para aprender algo,  que ese aprendizaje puede ser más fácil o más difícil y que solo estando atento, equilibrado y consciente a lo que pasa, lograrás aprender de manera fluida, y recibir de las persona el regalo correcto en el tiempo exacto.

 

 

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